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sábado, agosto 16, 2008

Según estudio, bebida Red Bull aumenta riesgo paro cardíaco

Según estudio, bebida Red Bull aumenta riesgo paro cardíaco

Agosto 15, 2008

CANBERRA | Reuters

Sólo una lata de la popular bebida estimulante Red Bull puede incrementar el riesgo de ataque cardíaco o paro, incluso entre personas jóvenes, dijeron este viernes, investigadores médicos australianos.

La bebida cargada en cafeína, popular entre estudiantes universitarios y fanáticos del deporte porque les da "alas", según su eslogan, provoca que la sangre se vuelva viscosa, un precursor a problemas cardiovasculares como un paro cardíaco.

"Una hora después de haber bebido Red Bull, (sus sistemas sanguíneos) ya no eran normales. Eran anormales como lo que esperaríamos en un paciente con enfermedad cardiovascular", expuso Scott Willoughby, investigador líder del Centro de Investigación Cardiovascular en el Royal Adelaide Hospital, a un periódico australiano.

Linda Rychter, portavoz de Red Bull Australia, dijo que la oficina central de la compañía, en Austria, evaluaría el reporte.

"El estudio no muestra efectos que irían más allá que los de beber una taza de café. Por ello, los resultados eran esperables y están dentro del rango psicológico normal", señaló Rychter a Reuters.

Willoughby y su equipo probaron los sistemas cardiovasculares en 30 adultos jóvenes una hora antes y una hora después de consumir una lata de 250 mililitros de Red Bull, libre de azúcar.

Los resultados mostraron que las "personas normales desarrollan síntomas habitualmente asociados con enfermedades cardiovasculares" tras consumir la bebida, creada en la década de 1980 por el empresario austríaco Dietrich Mateschitz, basado en una bebida energizante tailandesa similar.

El Red Bull está prohibido en Noruega, Uruguay y Dinamarca por los riesgos a la salud enumerados en sus latas, pero el año pasado la compañía vendió 3.500 millones de latas en 143 países. Una lata contiene 80 miligramos de cafeína, alrededor que la misma cantidad de una taza normal de café preparado.

La compañía con sede en Austria, cuya estrategia de mercadeo dice "Red Bull te da alas", patrocina a autos de carrera de Fórmula Uno y encuentros de deportes extremos en todo el país. Pero advierte que los consumidores no deben beber más de dos latas al día.

Rychter dijo que Red Bull podría tener sólo semejantes ventas globales porque las autoridades de la salud en todo el mundo concluyeron que la bebida era segura para el consumo.

Pero Willoughby apuntó que Red Bull podría ser letal cuando se lo combina con estrés o alta presión sanguínea, impidiendo el adecuado funcionamiento de los vasos sanguíneos y posiblemente elevando el riesgo de coágulos.

"Si uno tiene cualquier predisposición a enfermedades cardiovasculares, lo pensaría dos veces antes de beber", dijo.


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AHANAOA A. C.
Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado
http://www.nutriologiaortomolecular.org/
http://www.seattlees.com/

lunes, junio 30, 2008

Centro de Información Cardiovascular

Centro de Información Cardiovascular

Seguir una alimentación nutritiva y bien equilibrada es una de las maneras más sencillas y eficaces de reducir el riesgo de sufrir enfermedades del corazón, cáncer y otras alteraciones de la salud. La buena nutrición consiste en comer una variedad de alimentos, limitar el consumo de ciertos alimentos y bebidas y controlar la cantidad de alimentos y calorías que se ingieren. Una alimentación equilibrada ayuda a reducir el riesgo cardiovascular porque reduce tanto el colesterol y la presión arterial como el peso.

Últimamente son numerosos los artículos sobre alimentación y nutrición en las noticias. Muchos de estos artículos hacen difícil saber qué hay o no hay que comer. Según la Asociación Americana del Corazón (AHA), no hay una única alimentación recomendada. En cambio, la AHA ha establecido una serie de pautas que toman en cuenta que las personas necesitan una variedad de alimentos y que algunas tienen problemas específicos de salud que hacen necesario limitar el consumo de ciertos alimentos. Si cree no estar comiendo una alimentación equilibrada, si tiene problemas de salud o si desea implementar cambios importantes en su alimentación, hable con el médico o un dietista que pueda ayudarlo a establecer un plan de nutrición adecuado para usted.

Alimentos y nutrientes

El cuerpo necesita nutrientes para funcionar adecuadamente. Los nutrientes necesarios son los hidratos de carbono, las proteínas, las grasas, las vitaminas y los minerales. El organismo obtiene estos nutrientes de los alimentos.

Hidratos de carbono

Los hidratos de carbono son la principal fuente de calorías en una alimentación equilibrada. El organismo convierte los hidratos de carbono en glucosa que es un tipo de azúcar. El organismo utiliza parte de esta glucosa enseguida para producir energía y la glucosa sobrante se convierte en un tipo de azúcar denominado «glucógeno». El organismo almacena el glucógeno en el hígado y los músculos para usarlo en el futuro. El glucógeno puede convertirse rápidamente en glucosa para satisfacer las necesidades del organismo. Cuando el organismo ha elaborado suficiente glucógeno, almacena la glucosa restante en forma de grasa.

Los azúcares y las féculas son hidratos de carbono. Los azúcares son hidratos de carbono simples también denominados «monosacáridos» o «azúcares simples». La forma más común de azúcar simple es la glucosa. Cuando varias moléculas de glucosa se unen, se forman moléculas más grandes denominadas «hidratos de carbono complejos». Las féculas y la fibra son ejemplos de hidratos de carbono complejos.

Azúcares

Los azúcares, o hidratos de carbono simples, aportan al organismo una rápida fuente de energía porque pueden utilizarse inmediatamente. Los azúcares refinados y morenos, el almíbar y la miel son ejemplos de azúcares. Los azúcares añadidos a productos alimenticios tales como las golosinas y las bebidas gaseosas aportan más calorías que nutrientes. Por eso es preferible que el azúcar de la alimentación diaria provenga de la fruta fresca, la cual también aporta vitaminas y minerales.

Féculas

Las féculas son hidratos de carbono complejos porque el organismo debe descomponerlas para poder usar el azúcar que contienen. Los panes, los cereales para el desayuno, el maíz, los guisantes (arvejas o chícharos), las papas, las pastas y el arroz son ejemplos de hidratos de carbono complejos. Varios estudios han demostrado que las personas que comen muchas verduras feculentas y cereales integrales tienen un menor riesgo de sufrir enfermedades coronarias que las personas que comen principalmente alimentos con un alto contenido de grasa o azúcar.

Fibra

La fibra es otro tipo de hidrato de carbono complejo. Una alimentación rica en fibra ha demostrado reducir los niveles de colesterol y proteger de las enfermedades del corazón, el cáncer y los problemas estomacales e intestinales. Hay dos tipos de fibra: insoluble y soluble. La fibra insoluble está presente en los cereales, los panes integrales, el arroz y muchas verduras. La fibra soluble está presente en la harina de avena, las legumbres secas, los guisantes (arvejas o chícharos) y muchas frutas, tales como las manzanas, las fresas (frutillas) y los cítricos.

Se aconseja comer de 25 a 30 gramos de fibra por día, incluyendo tanto fibra insoluble como fibra soluble. Ambos tipos de fibra son importantes para la alimentación. Una alimentación rica en fibra soluble puede reducir el riesgo cardiovascular porque reduce los niveles de colesterol en sangre. La fibra insoluble acelera el paso de los alimentos por el tubo digestivo, lo cual ayuda a mantener la regularidad intestinal. Consumir alimentos ricos en fibra también puede ayudar a adelgazar o controlar el peso porque la mayoría de ellos aportan hidratos de carbono complejos, proteínas, vitaminas y minerales, y contienen muy poca grasa. Además, la fibra ocupa más espacio en el estómago y el intestino que las grasas y los azúcares simples, por lo cual satisface el apetito con menos calorías.

Proteínas

Las proteínas suministran al organismo los materiales necesarios para el crecimiento, el mantenimiento y la reparación de tejidos y músculos. Las proteínas también ayudan al organismo a elaborar hormonas. El organismo almacena la proteína sobrante en forma de grasa, la cual puede utilizarse como fuente de calorías de emergencia en caso de escasear los hidratos de carbono y las grasas.

Hay dos tipos principales de proteínas: proteína animal y proteína vegetal. Los alimentos ricos en proteína animal son la carne roja, el cerdo, el pescado, el pollo, los huevos y los productos lácteos. Ejemplos de alimentos que contienen proteína vegetal son el brócoli, las lentejas, las papas, las pastas, la harina de avena, el arroz, las nueces, los garbanzos, la soja y los frijoles (porotos) blancos y colorados.

Aunque los productos de origen animal son una buena fuente de proteína, el consumo excesivo de estos productos puede elevar los niveles de colesterol porque a menudo tienen un alto contenido de colesterol y grasa saturada.

Grasas

La dieta mediterránea

Marzo 2007. Un nuevo estudio ha determinado que una dieta mediterránea, alta en aceite de oliva y otras grasas insaturadas sanas, es tan buena como la dieta baja en grasas de la Asociación Americana del Corazón (AHA) para pacientes que han sufrido un ataque cardíaco y quieren evitar otro. Los pacientes que habían sufrido un ataque cardíaco y que seguían cualquiera de las dos dietas tenían un tercio del riesgo de sufrir otro ataque cardíaco o un ataque cerebral, de morir o de sufrir otro problema cardíaco, que los pacientes que no seguían estas dietas.

La dieta de la Asociación Americana del Corazón permite un consumo de grasa del 30 % de las calorías diarias. Una dieta mediterránea puede permitir un consumo de grasa de hasta el 40 % de las calorías diarias, pero ese 10 % adicional debe ser grasas sanas como el aceite de oliva, el aguacate (o palta) y el pescado.

Aunque los resultados de este estudio son prometedores, no olvide consultar al médico antes de modificar su alimentación, y asegurar que una dieta mediterránea sea la indicada para usted.

Información en inglés en otros sitios Web:   
American Heart Association www.americanheart.org/presenter.jhtml?identifier=4644
Mediterranean Diet  

La grasa alimenticia es una parte importante de la nutrición diaria pero sólo necesitamos una pequeña cantidad para mantener el equilibrio químico del organismo.

La grasa alimenticia puede ser de dos tipos básicos: saturada e insaturada. La grasa saturada es el tipo de grasa que eleva el colesterol y aumenta el riesgo cardiovascular. Las principales fuentes de grasa saturada son la materia grasa de los productos lácteos, la grasa de la carne roja y los aceites tropicales tales como el aceite de coco.

La grasa insaturada es una grasa más sana. Puede ser de dos tipos: monoinsaturada o poliinsaturada. Los aceites vegetales son las fuentes más comunes de grasa insaturada. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un producto que dice ser 100 % aceite vegetal podría no siempre ser sano. La hidrogenación, el proceso que convierte el aceite vegetal líquido en aceite vegetal hidrogenado o parcialmente hidrogenado para elaborar grasa vegetal, margarina y otros sólidos, convierte los ácidos grasos insaturados en ácidos grasos saturados. En general, es fácil reconocer las grasas saturadas porque son sólidas a temperatura ambiente, por ejemplo, la mantequilla, la margarina en barra, la grasa vegetal y el aceite de coco. En cambio, los aceites de oliva, canola y cacahuate (maní) y la margarina líquida son líquidos a temperatura ambiente porque contienen principalmente grasa insaturada.

Otra buena manera de determinar si una grasa es saturada o insaturada es leer la etiqueta. Los fabricantes de productos alimenticios deben indicar por separado el contenido de grasa saturada, lo cual hace muy fácil identificar este tipo de grasa perjudicial para la salud.

Además de la grasa saturada, el proceso de hidrogenación crea otro tipo de grasa perjudicial para la salud: los ácidos grasos trans. Este tipo de grasa también aparece indicado en las etiquetas de los alimentos. Los ácidos grasos trans se forman en el proceso de hidrogenación de los aceites vegetales insaturados. Los ácidos grasos insaturados que no llegan a saturarse completamente pueden en cambio convertirse en ácidos grasos trans los cuales también pueden contribuir al riesgo cardiovascular. Los ácidos grasos trans han demostrado reducir los niveles de «colesterol bueno» y elevar los niveles de «colesterol malo». 

En general, es posible limitar el consumo de ácidos grasos trans evitando los alimentos que contienen ingredientes tales como margarina, grasa vegetal y aceites hidrogenados o parcialmente hidrogenados. Además, deben evitarse los alimentos tales como las papas a la francesa, las donas, las galletas dulces y las galletas de soda, que a menudo tienen un alto contenido de ácidos grasos trans además de grasa saturada. Los ácidos grasos trans se encuentran en su menor parte en forma natural y en su mayor parte en alimentos procesados elaborados con aceite vegetal hidrogenado.

Nutrition Facts LabelLas etiquetas de los alimentos, los libros de cocina y los libros sobre nutrición brindan información útil sobre el contenido graso, el contenido calórico y el porcentaje de calorías de las grasas. Se aconseja limitar el consumo de grasa alimenticia a un 30 % de las calorías diarias y el consumo de grasa saturada a sólo un 10 % de las calorías diarias. El 40 % de las calorías en la alimentación estadounidense típica proviene de las grasas.

Pulse aquí para leer el artículo Cómo leer las etiquetas de los alimentos.

Reducir el consumo de grasa también ayuda a adelgazar porque cada gramo de grasa aporta 9 calorías, mientras que cada gramo de hidrato de carbono o proteína aporta sólo 4 calorías. Por lo tanto, si se sustituye la grasa por proteína e hidratos de carbono complejos se consumen menos calorías. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que muchas buenas fuentes de proteína, tales como la crema de cacahuate (mantequilla de maní), la leche y el queso pueden también tener un alto contenido graso. Además, tenga cuidado con los dulces y refrigerios que tengan en la etiqueta la indicación «low fat» (bajo en grasa) o «fat-free» (sin grasa). Estos alimentos a menudo contienen grandes cantidades de azúcar y tienen muchas calorías. Los hidratos de carbono complejos, tales como las frutas, las verduras y los alimentos elaborados a base de cereales, contienen menos grasa y calorías que los hidratos de carbono refinados, presentes frecuentemente en los dulces y los alimentos chatarra.

Pulse aquí para leer el artículo Catorce maneras sencillas de reducir la grasa alimenticia.

Vitaminas

Las vitaminas son sustancias que realizan funciones específicas para el crecimiento y la reproducción celular. Las vitaminas regulan el metabolismo el cual controla la cantidad de energía disponible para realizar actividades tales como caminar, dormir o pensar.

También se ha descubierto que ciertas vitaminas podrían ayudar a prevenir las enfermedades coronarias. Las vitaminas A, C y E parecen inhibir la formación de placa en las paredes de las arterias. La placa se forma porque el oxígeno y el colesterol LDL (o colesterol «malo») se combinan en un proceso denominado «oxidación». Las vitaminas A, C y E se denominan «antioxidantes» porque retardan o detienen el proceso de formación de placa.

Pulse aquí para leer el artículo Vitaminas: cómo actúan y dónde conseguirlas.

Minerales y oligoelementos

Los minerales son elementos químicos que el organismo utiliza para muchos procesos biológicos. Al igual que las vitaminas, los minerales están presentes en los alimentos que comemos. Los oligoelementos también son elementos químicos, pero el organismo sólo necesita pequeñas cantidades de estas sustancias.

Pulse aquí para leer el artículo Minerales: cómo actúan y dónde conseguirlos.

Pulse aquí para leer el artículo Oligoelementos: cómo actúan y dónde conseguirlos.

Sal (cloruro de sodio)

La sal es un mineral. Aunque el organismo necesita minerales para funcionar bien, la sal puede elevar la presión arterial en las personas que presentan una mayor sensibilidad a sus efectos.

Comer muchos alimentos salados tampoco es bueno para las personas que no son sensibles a los efectos de la sal. Los alimentos chatarra, los fiambres y diversos tipos de alimentos procesados y comida rápida aportan cantidades significativas de sal. Además, muchas recetas caseras pueden indicar más sal de la necesaria para dar un buen sabor a la comida.

En general, se aconseja limitar el consumo de sodio a 2.400 mg por día, el contenido aproximado de una cucharadita de sal. Hable con su médico o dietista para averiguar el consumo máximo de sodio apropiado para usted.

Pulse aquí para leer el artículo Consejos para reducir el consumo de sal.

Lo que usted puede hacer

Controlar su alimentación es una de las mejores maneras de reducir su riesgo cardiovascular. Una alimentación sana lo ayudará a adelgazar y le dará más energía.

Grasa corporal

La obesidad ha demostrado ser uno de los principales factores de riesgo cardiovascular y ahora los investigadores pueden definir mejor ese riesgo. En la actualidad, muchos médicos miden la obesidad mediante el índice de masa corporal (IMC), que se calcula dividiendo los kilogramos de peso por el cuadrado de la talla en metros (IMC = kg/m2). Según el Instituto Nacional de los Pulmones, el Corazón y la Sangre de los Estados Unidos (NHLBI), se considera que una persona sufre de sobrepeso si tiene un IMC superior a 25 y que es obesa si la cifra es superior a 30. Puede determinar su IMC utilizando la calculadora a continuación. Con esa cifra, puede averiguar su composición corporal consultando la tabla que aparece debajo de la calculadora.

 
Índice de masa corporal
  El índice de masa corporal (IMC) es una fórmula que se utiliza para evaluar el peso corporal en relación con la estatura. La fórmula permite medir la composición corporal y ha demostrado ser una manera eficaz de determinar la grasa corporal. Para calcular su IMC, ingrese su estatura y peso a continuación.

Estatura en pulgadas: o centímetros:
Peso en libras: o kilogramos:
Resultado:  

Composición corporal Índice de masa corporal (IMC)
Peso inferior al normal Menos de 18.5
Normal 18.5 – 24.9
Peso superior al normal 25.0 – 29.9
Obesidad Más de 30.0
 

Índice cintura/cadera

La manera en que almacenamos la grasa sobrante en nuestros cuerpos también es un factor que contribuye al riesgo cardiovascular. La mayoría de los hombres suelen tener forma de manzana, es decir que almacenan la grasa entre la cintura y el pecho. Las mujeres, en cambio, suelen tener forma de pera, es decir que almacenan la grasa en las caderas y los muslos. Las mujeres que almacenan la grasa en la misma forma que los hombres parecen tener un mayor riesgo de sufrir enfermedades del corazón y ataques cardíacos.

El índice cintura/cadera es otro medio para determinar la distribución de la grasa corporal y el riesgo cardiovascular. Para averiguar el índice cintura/cadera, se divide la medida de la cintura por la medida de la cadera. Un resultado superior a 1 indica una forma de manzana (distribución androide o típica del hombre) mientras que un resultado inferior a 1 indica una forma de pera (distribución ginecoide o típica de la mujer). Recuerde: un índice cintura/cadera superior a 1 indica una distribución androide de la grasa corporal la cual está relacionada con un incremento del riesgo cardiovascular.

Refrigerios saludables

Las frutas y las verduras son buenos refrigerios. La Asociación Americana del Corazón (AHA) recomienda cinco o más porciones de frutas y verduras por día. Recuerde que también puede satisfacer la cantidad diaria recomendada de fruta bebiendo jugos de fruta. Compre los jugos 100 % naturales en lugar de las mezclas, ya que éstas contienen menos jugo y mucha azúcar. Lave y corte algunas verduras y póngalas en el refrigerador para que estén siempre a mano cuando desee comer algo ligero entre comidas. Pruebe alguna salsa sin grasa o de bajo contenido graso para comer con las verduras.

Los productos lácteos también son refrigerios saludables. El yogur parcialmente descremado o un batido de leche preparado con leche descremada no sólo satisfacen el apetito sino que aportan al organismo calcio y otras vitaminas y minerales.

Si lleva una vida ajetreada, tenga siempre a mano refrigerios saludables en la cocina o en un cajón de su escritorio en la oficina. O lleve siempre en su auto refrigerios saludables tales como galletas pretzel o galletas integrales en caso de estar apurado y no poder ir a casa a comer. La mayoría de los lugares de trabajo también tienen refrigeradores donde uno puede guardar refrigerios tales como verduras o yogur. Si nota que se siente cansado a media mañana o media tarde, trate de comer un refrigerio a esas horas para mantener elevado su nivel de energía.

Los refrigerios son una excelente manera de asegurarse de comer cantidades suficientes de cada alimento de los distintos niveles de la pirámide alimenticia. Si elige refrigerios de cada nivel, además de comidas sanas para el desayuno, el almuerzo y la cena, estará bien encaminado a suministrar a su organismo una alimentación equilibrada.

Consejos alimenticios para las fiestas

La peor época del año para tratar de seguir un régimen alimenticio sano es la época de las fiestas de fin de año. Tenga en cuenta que éste probablemente no sea el mejor momento de comenzar una dieta, pero sí es posible mantener hábitos alimenticios sanos durante esta época del año.

Si sabe que asistirá a alguna función especial a la noche, coma porciones pequeñas de comidas sanas durante el día, para poder darse el gusto de probar algunos de los deliciosos platos que sirvan en la fiesta. No se prive de sus platos preferidos ya que sólo aumentará sus deseos de comerlos. También puede comer una porción pequeña de alguna comida o una merienda sana un poco antes de salir para no sentir demasiada hambre durante la fiesta. Y en lugar de dirigirse enseguida al bufé para servirse algo, converse primero con los otros invitados. Cuando sienta hambre, sírvase frutas y verduras frescas en lugar de comidas fritas. Si sabe que sus anfitriones insistirán en que se sirva una segunda porción, no se sirva mucho ninguna de las dos veces para que las dos porciones juntas no sean más que una porción normal.

No deje de lado su plan de ejercicio físico durante las fiestas de fin de año. Si hace ejercicio, quemará las calorías adicionales y podrá controlar su peso con mayor facilidad. Y si aumenta su nivel de actividad física durante las fiestas, podrá comer más de las ricas comidas típicas de esta época del año sin engordar.

Más información en este sitio Web: Cómo mantener sano el corazón

La nueva pirámide alimenticia 
 
Mi PirámideEl Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) ha publicado nuevas pautas alimenticias para estadounidenses y ha rediseñado totalmente la pirámide alimenticia. La nueva pirámide es mucho más específica que la versión que la mayoría de los estadounidenses conoce y recomienda comer granos enteros en lugar de granos refinados y más verduras color verde oscuro y llenas de vitaminas, tales como la espinaca y el brócoli.
 
La pirámide rediseñada ofrece además dos nuevas maneras de determinar cuánto comer. En primer lugar, en lugar de hablar de «porciones», usa tazas, onzas y cucharaditas. En segundo lugar, lo que uno debe comer y cuánto debe comer depende de la persona individual. El USDA ha establecido 12 modelos diferentes de consumo de calorías que permiten determinar los tipos de alimentos y las cantidades que uno debe comer según su edad, sexo y nivel de actividad.
 
La nueva pirámide además recalca la importancia de hacer ejercicio todos los días.
 
Para obtener más información sobre las pautas y ver la nueva pirámide, visite www.mypyramid.gov/sp-index.html. El sitio le permite ingresar su edad, sexo y nivel de actividad para recibir pautas personalizadas.

Más información en este sitio Web:

Información sobre los servicios de atención al paciente del Texas Heart Institute en el St. Luke's Episcopal Hospital

Información en español en otros sitios Web:

MiPirámide
www.mypyramid.gov/sp-index.html
Pirámide alimenticia del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos

healthfinder® español
www.healthfinder.gov/espanol

MEDLINEplus español
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Información en inglés en otros sitios Web:

American Dietetic Association promotes Nutrition Month 2008American Dietetic Association: Food and Nutrition Information
www.eatright.org 
Promoting National Nutrition® Month

 

Heart-Healthy Food: American Heart AssociationAmerican Heart Association
www.americanheart.org/presenter.jhtml?identifier=2115
Food Certification Program:
Heart-Healthy Grocery Shopping Made Simple

American Heart Association
www.deliciousdecisions.org/
American Heart Association Cookbook

 Nutrition.gov
A service of the National Agricultural Library, USDA
www.nutrition.gov

Última modificación: febrero 2008


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AHANAOA A. C.
Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado
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viernes, junio 27, 2008

México es líder en candidatos a sufrir infartos

México es líder en candidatos a sufrir infartos

Laura Toribio

La población del DF es la más propensa de AL a padecer males cardiacos debido a los elevados índices de diabetes, según una consulta internacional

Un estudio en siete ciudades de América Latina arrojó que la población mexicana es la más propensa a sufrir un infarto al corazón, como consecuencia del alto número de mexicanos que padecen diabetes y obesidad.

La investigación denominada Carmela (Evaluación Múltiple de Factores de Riesgo Cardiovascular en Latinoamérica) en la que participaron especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), revela que nuestro país lleva la delantera en cuanto a personas diabéticas y obesas.

Se estima que en la capital del país una de cada diez mujeres y uno de cada 12 hombres adultos son diabéticos y, por lo tanto, candidatos a sufrir un infarto.

Este diagnóstico se realizó con 11 mil 550 personas en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú y Venezuela en un grupo poblacional de 25 a 64 años de edad.

En México participaron mil 722 personas, que fueron sometidas a encuestas, estudios de sangre, mediciones clínicas de peso, estatura, presión arterial e índice de cintura-cadera.

Derivado de esto, el Distrito Federal se posicionó como la metrópoli latinoamericana en la que sus habitantes tienen un mayor índice de riesgo para padecer infarto al miocardio, al tener la prevalencia más elevada de diabetes (nueve por ciento), síndrome metabólico (27 por ciento) y obesidad (31 por ciento).

Las tasas de prevalencia en las siete ciudades fueron: hipertensión 18 por ciento; diabetes, siete por ciento; síndrome metabólico, 20 por ciento; obesidad, 23 por ciento y tabaquismo, 30 por ciento.

En la mayoría de las ciudades, la diabetes fue más común en mujeres, excepto en Buenos Aires, Argentina.

La investigación, conducida por la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) y la Sociedad Latinoamericana de Hipertensión Arterial (LASH), es el primer estudio epidemiológico poblacional que se realiza a tan gran escala en Latinoamérica.

De acuerdo con este reporte Latinoamérica está adquiriendo hábitos de vida propios de zonas urbanas industrializadas, lo que trae consigo el incremento de la prevalencia de enfermedad cardiovascular y diabetes.

Ante estos resultados el doctor Jorge Escobedo De la Peña, jefe de la Unidad de Investigación en Epidemiología Clínica del Hospital General Regional (HGR) No. 1 "Carlos Mac Gregor Sánchez Navarro", comentó que los factores de riesgo para tener un infarto al corazón son obesidad, diabetes, hipertensión y trastornos metabólicos.

Además de ser una radiografía del panorama mexicano, la investigación sirvió para que muchas personas que desconocían que tenían hipertensión o eran diabéticas supieran de su enfermedad y pudieran atenderse.

La población del DF es la más propensa de AL a padecer males cardiacos debido a los elevados índices de diabetes, según una consulta internacional

Un estudio en siete ciudades de América Latina arrojó que la población mexicana es la más propensa a sufrir un infarto al corazón, como consecuencia del alto número de mexicanos que padecen diabetes y obesidad.

La investigación denominada Carmela (Evaluación Múltiple de Factores de Riesgo Cardiovascular en Latinoamérica) en la que participaron especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), revela que nuestro país lleva la delantera en cuanto a personas diabéticas y obesas.

Se estima que en la capital del país una de cada diez mujeres y uno de cada 12 hombres adultos son diabéticos y, por lo tanto, candidatos a sufrir un infarto.

Este diagnóstico se realizó con 11 mil 550 personas en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú y Venezuela en un grupo poblacional de 25 a 64 años de edad.

En México participaron mil 722 personas, que fueron sometidas a encuestas, estudios de sangre, mediciones clínicas de peso, estatura, presión arterial e índice de cintura-cadera.

Derivado de esto, el Distrito Federal se posicionó como la metrópoli latinoamericana en la que sus habitantes tienen un mayor índice de riesgo para padecer infarto al miocardio, al tener la prevalencia más elevada de diabetes (nueve por ciento), síndrome metabólico (27 por ciento) y obesidad (31 por ciento).

Las tasas de prevalencia en las siete ciudades fueron: hipertensión 18 por ciento; diabetes, siete por ciento; síndrome metabólico, 20 por ciento; obesidad, 23 por ciento y tabaquismo, 30 por ciento.

En la mayoría de las ciudades, la diabetes fue más común en mujeres, excepto en Buenos Aires, Argentina.

La investigación, conducida por la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) y la Sociedad Latinoamericana de Hipertensión Arterial (LASH), es el primer estudio epidemiológico poblacional que se realiza a tan gran escala en Latinoamérica.



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viernes, junio 20, 2008

Enfermedades cardiovasculares por contaminación ambiental

Enfermedades cardiovasculares por contaminación ambiental

Algunos expertos plantean que la exposición diaria a la contaminación debería considerarse un nuevo factor de riesgo cardiovascular

No es una novedad que la contaminación resulte perjudicial para la salud. Muchos estudios ya han demostrado su influencia en la aparición de determinadas enfermedades, sobre todo las que afectan al sistema respiratorio, pero lo que resulta nuevo es la evidencia, cada vez más indiscutible, de su relación con enfermedades cardiovasculares como la trombosis venosa e, incluso, en la arterioesclerosis.

  • Autor: Por TERESA ROMANILLOS
  • Fecha de publicación: 20 de junio de 2008

- Imagen: MGR! -

Una nueva investigación que relaciona los niveles de contaminación atmosférica con un mayor riesgo de trombosis venosa viene a sumar datos a la evidencia. El estudio, publicado recientemente en la revista "Archives of Internal Medicine", ha sido realizado en la Escuela de Salud Pública de Harvard en Boston (EE.UU.). Los investigadores han evaluado la exposición a partículas contaminantes en 870 pacientes que habían sido diagnosticados de trombosis venosa profunda (TVP) en Lombardía (Italia) entre 1995 y 2005, comparándolos con 1.210 pacientes sanos.

Se midió la exposición a partículas de menos de 10 micrómetros de diámetro, que son las consideradas más perjudiciales para el sistema cardiovascular. Los resultados evidenciaron que los individuos que habían padecido una trombosis venosa, en general, estaban sometidos a una mayor exposición a la contaminación atmosférica que los controles sanos. Concretamente se calculó que, por cada aumento en la exposición durante el año anterior de 10 microgramos por metro cúbico de partículas, el riesgo de trombosis aumentaba en un 70%.

Otro dato relevante se refiere a los análisis sobre la coagulación sanguínea de los pacientes de ambos grupos, ya que los expuestos a mayores niveles de contaminación tenían tiempos de coagulación más cortos, lo que es un factor que predispone a la formación de trombos.

Contaminación y arterioesclerosis

En días con mayores niveles de contaminación hay más personas que sufren un evento cardíaco

A los ya conocidos factores que predisponen a la arterioesclerosis , como el tabaco, la dieta inapropiada o la falta de ejercicio, se añade la investigación del papel de otros nuevos, entre los que se encuentra la contaminación ambiental. Algunos estudios epidemiológicos ya han confirmado que en los días con mayores niveles de contaminación hay más personas que sufren un evento cardíaco, y lo que se plantea ahora es si la exposición diaria a la contaminación debería considerarse un nuevo factor de riesgo cardiovascular.

Cada vez hay mayor evidencia de que los contaminantes atmosféricos elevan el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Está demostrada estadísticamente la relación entre el nivel de contaminación atmosférica y la incidencia de cardiopatía isquémica (angina e infarto de miocardio), arritmias e insuficiencia cardiaca. Estudios efectuados mediante experimentación animal han ido más lejos demostrando el papel de partículas contaminantes en la génesis de las lesiones arterioscleróticas.

Según un estudio efectuado por investigadores norteamericanos, determinadas partículas contaminantes provocan estrés oxidativo y ateroesclerosis precoz. Las partículas de menor tamaño -con diámetro inferior a 2,5 µm (PM2.5)-, son las que resultan más perjudiciales, debido a su mayor potencial oxidativo. Como mecanismo mediador de este fenómeno se han descrito, entre otros, cambios a nivel del óxido nítrico provocados por oxidantes ambientales.

Incremento del estrés oxidativo

Para demostrar esta hipótesis se expusieron ratones a este tipo de partículas. Los ratones expuestos desarrollaron arterioesclerosis precoz, en comparación con los que se pusieron en contacto con partículas contaminantes de mayor tamaño o los expuestos a aire filtrado. El contacto con estos contaminantes produjo una inhibición de la capacidad antiinflamatoria de las lipoproteínas de alta densidad y un incremento del estrés oxidativo.

A pesar de que los estudios efectuados en animales confirman el papel de la contaminación en la génesis de la arterioesclerosis, todavía no puede afirmarse que en humanos ocurra lo mismo. Nino Kunzli, uno de los científicos que lideran esta línea de investigación, hace unos años llevó a cabo un estudio en el que se vio que las personas que viven en zonas con niveles de contaminación más elevados tienen un mayor grosor en la pared de sus arterias. El investigador forma parte del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) que recientemente organizó la reunión internacional bajo el lema "Mas allá de las fronteras: Ateroesclerosis y contaminación".

Otro estudio, realizado por Barbara Hoffman, también ha demostrado la relación entre contaminación y arterioesclerosis. El trabajo se llevó a cabo con 4.500 individuos que residían en tres ciudades del área industrializada de la región del Ruhr, Alemania. Se encontró que el grado de calcificación arterial estaba directamente relacionado con la distancia entre la vivienda y el tráfico pesado. En comparación con los individuos que vivían más alejados, la calcificación fue un 63% más alta para los que vivían a menos de 50 metros.

Riesgos de la TVP


- Imagen: Jessie Hart -

La trombosis venosa (TV) es la presencia de un trombo (coágulo sanguíneo) en una vena y la respuesta inflamatoria que le acompaña. Puede producirse en el sistema venoso superficial o en el profundo, en estos casos revisten mayor importancia por las potenciales complicaciones. La mayoría de las TVP se producen en las venas de las extremidades inferiores, sobre todo, en las situadas por debajo de la rodilla. Hay una serie de factores que predisponen a la aparición de una TV, entre los que destacan el enlentecimiento circulatorio (varices, inmovilización por fracturas o viajes prolongado) y los estados que provocan un incremento en la coagulación sanguínea (embarazo o toma de anticonceptivos, entre otros).

El dolor y la hinchazón son los signos más característicos, aunque a veces algunas TV pueden pasar desapercibidas. Una de las consecuencias más temidas de la TV es el tromboembolismo pulmonar. En este caso, los coágulos de las extremidades inferiores se desprenden y desplazan hacia los pulmones, taponando alguna de sus venas. Los síntomas se manifiestan en forma de dolor súbito en el pecho y dificultad para respirar y su gravedad depende del tamaño y número de trombos.

Los viajes prolongados pueden predisponer a la aparición de una TV, lo que se conoce como síndrome de la clase turista. La escasa movilidad dificulta el retorno venoso, con el consiguiente riesgo de trombosis.



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AHANAOA A. C.
Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado
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lunes, febrero 18, 2008

La incidencia de la enfermedad cardiovascular está aumentando, sobre todo entre la población joven.

La incidencia de la enfermedad cardiovascular está aumentando, sobre todo entre la población joven

PATRICIA MATEY

Parece que los tiempos de vacas gordas de la salud cardiovascular, al menos en lo que se refiere a su prevalencia, tienen los días contados. Tras décadas en las que los especialistas han podido constatar un descenso de casos de las enfermedades del corazón, a pesar incluso del envejecimiento de la población, los datos de un nuevo trabajo alertan de que se aproximan las vacas flacas. Peter Nemetz, de la Universidad British Columbia en Vancouver (Canadá), y su equipo, en colaboración con expertos de la Clínica Mayo de EEUU, han llevado a cabo una investigación que determina que la incidencia de la enfermedad está volviendo a aumentar, sobre todo entre la población joven.

"En el siglo pasado, los fallecimientos por dolencias cardiacas en EEUU empezaron su ascenso, hasta 1960, año en el que el número de muertes comienza a reducirse. Esta rebaja se acompañó de una disminución en la incidencia de la patología, así como en una mejora de la supervivencia de los enfermos. Pero desde la pasada década hay pocos datos sobre la tendencia de la enfermedad, en un momento en el que la obesidad y la diabetes están aumentando de forma preocupante", explican los autores.

Los datos aportados por la nueva investigación, publicada en la última edición del Archives of Internal Medicine, se han obtenido de la revisión de las autopsias de 515 vecinos de Olmsted, Minnesota, de entre 16 y 64 años que fallecieron bien por causas sin determinar o bien por un accidente, un suicidio o un homicidio. En 425 de ellos se analizó el grado de enfermedad en cuatro arterias del corazón: la descendente anterior izquierda, la coronaria derecha, la circunfleja y la coronaria izquierda.

Un 8% de los sujetos estudiados presentaba un alto grado de patología cardiaca en alguna de ellas y hasta en un 83% se observaron indicios de su existencia. "El descenso de la prevalencia de la enfermedad cardiaca ha llegado a su fin. La cuestión ahora es averiguar si esta tendencia es fruto del aumento de casos de obesidad y de diabetes", declaran los autores.

José Luis Zamorano, jefe del Laboratorio de Ecocardiografía del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid, está convencido de que esta nueva realidad también llegará a Europa. "Aunque los casos en este lado del Atlántico se incrementarán más tarde, lo cierto es que el aumento de los factores de riesgo de la patología, como el abandono de la dieta mediterránea, la diabetes o la obesidad, van a provocar un repunte. Este hecho ha causado que se adopten medidas que están cambiando ciertas conductas sociales", aclara.

Es el caso de Nueva York. "A partir del próximo marzo, cualquier bebida o menú que se ingiera en un local público se acompañará de las calorías que contiene. La población debe saber cuál es su riesgo cardiovascular. Hay que hacer campañas para dar esta información, sencilla de obtener y a la que todos tienen derecho", insiste.



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AHANAOA A. C.
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miércoles, enero 30, 2008

Complementos Nutritivos Detienen la Progresión de la Arteriosclerosis Coronaria Temprana

Complementos Nutritivos Detienen la Progresión de la Arteriosclerosis Coronaria Temprana

JOURNAL OF APPLIED NUTRITION (REVISTA DE NUTRICIÓN APLICADA),
VOLUMEN 48, NÚMERO 3 INFORME ORIGINAL

El Programa de Suplementos Alimenticios detiene la progresión de la arteriosclerosis coronaria temprana

- Documentado por tomografía computerizada ultrarápida -

Matthias Rath, M.D. y Aleksandra Niedzwiecki, Ph.D.

Resumen : El objetivo de este estudio fue determinar el efecto de un programa de suplementos alimenticios definido sobre la progresión natural de la arteriopatía coronaria. Este programa de suplementos alimenticios estaba compuesto de vitaminas, aminoácidos, minerales y oligoelementos, incluyendo una combinación de nutrientes esenciales patentada para su uso en la prevención e inversión de la enfermedad cardiovascular. El estudio fue diseñado como intervención prospectiva antes y después de probarse durante un período de 12 meses e incluía a 55 pacientes externos de entre 44 y 67 años en varios estadios de cardiopatía coronaria. Los cambios en la progresión de la calcificación arterial coronaria antes y durante la intervención con suplementos alimenticios se determinaron mediante tomografía computerizada ultrarápida (Ultrafast CT). La tasa de progresión natural de la calcificación arterial coronaria antes de la intervención era por término medio del 44% anual. La progresión de la calcificación arterial coronaria disminuyó en una media del 15% en el curso de un año de suplementación alimenticia. En un subgrupo de pacientes en estadios tempranos de arteriopatía coronaria, se produjo una disminución estadísticamente significativa y no se observó ninguna progresión de la calcificación coronaria. En casos individuales se pudo documentar la inversión y desaparición completa de calcificaciones coronarias previamente existentes. Este es el primer estudio clínico que documenta la efectividad de un programa definido de suplementos alimenticios para la detención de formas tempranas de arteriopatía coronaria en el transcurso de un año. El programa de suplementos alimenticios aquí probado debe considerarse un método efectivo y seguro para la prevención y terapia adjunta de la enfermedad cardiovascular.

Palabras clave: cardiopatía coronaria, tomografía computerizada ultrarápida, suplementos alimenticios

Introducción

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, más de 12 millones de personas mueren cada año de ataques de corazón, apoplejías y otras formas de enfermedad cardiovascular. Los costes directos e indirectos del tratamiento de la enfermedad cardiovascular constituyen el mayor gasto en materia de salud en todos los países industrializados del mundo. A pesar de que en algunos países se ha tenido un modesto éxito en la reducción de la tasa de mortandad debida a ataques al cardiacos y apoplejías, a escala mundial la epidemia cardiovascular aún se está expandiendo.

Los conceptos actuales sobre la patogénesis de la enfermedad cardiovascular se centran en los factores elevados de riesgo plasmático, que dañan la pared vascular y provocan así la arterogenesis y la enfermedad cardiovascular. 2-4 De acuerdo con esto, los medicamentos reductores del colesterol y modeladores de otros factores de riesgo plasmático se han convertido en un método terapéutico predominante en la prevención de la enfermedad cardiovascular.

Uno de nosotros propuso una nueva base lógica científica acerca del inicio de la arteriosclerosis y la enfermedad cardiovascular 5,6. Puede resumirse de la forma siguiente: la causa de la enfermedad cardiovascular se debe principalmente a la deficiencia crónicas de vitaminas y otros nutrientes esenciales con propiedades bioquímicas definidas, tales como los coenzimas, portadores de energía celular y antioxidantes.7,8 La reducción crónica de estos nutrientes esenciales en las células musculares lisas vasculares y endoteliales perjudica a su función fisiológica. Por ejemplo, la deficiencia crónica de ascorbato, similar al escorbuto temprano, conduce al deterioramiento morfológico de la pared vascular y a microlesiones endoteliales, características histológicas de la arteriosclerosis temprana. 9-11 A continuación se desarrollan placas ateroscleróticas como resultado de un mecanismo de reparación sobrecompensatorio que comprende la deposición de factores plasmáticos sistémicos, así como respuestas celulares locales en la pared vascular.5,6 Este mecanismo reparador está principalmente exacerbado en lugares de tensión hemodinámica, lo que explica el desarrollo predominantemente local de placas arterioscleróticas en las arterias coronarias y el infarto de miocardio como la manifestación clínica más frecuente de enfermedad cardiovascular.

Los estudios realizados en animales han confirmado esta base lógica científica y a consecuencia de esto se ha patentado la combinación de ascorbato con otros nutrientes esenciales en la prevención y tratamiento de la enfermedad cardiovascular.12 Basándonos en esta tecnología patentada, hemos desarrollado un programa de suplementos alimenticios, que se ha probado en este estudio en pacientes con cardiopatía coronaria.

Pacientes y Métodos

Pacientes

Para el estudio se reclutó un total de 55 pacientes, 50 hombres y 5 mujeres, con arteriopatía coronaria documentada y diagnosticada por Ultrafast CT. El criterio de inclusión fue la disponibilidad de un escáner Ultrafast CT de gran calidad procedente de una visita anterior al Centro de Escáner Cardiológico de South San Francisco. Al principio del estudio cada paciente rellenó un cuestionario completo, que se actualizó al cabo de seis y doce meses. Este cuestionario incluía el historial médico, eventos cardíacos anteriores y factores de riesgo cardiovascular, además de datos sobre el estilo de vida de la persona: cuestiones específicas relacionadas con la dieta habitual del paciente, como una dieta estrictamente vegetariana, predominantemente de frutas y verduras o predominantemente de carne, pescado o ave; la ingestión diaria de diferentes vitaminas y otros nutrientes esenciales y la frecuencia del ejercicio físico realizado por el paciente. Las pruebas de laboratorio disponibles documentaban una población heterogénea respecto al colesterol y los triglicéridos plasmáticos. Cerca de la mitad de los pacientes tomaban diferentes tipos de medicamentos de prescripción, incluidos calcioantagonistas, betabloqueantes y medicamentos reductores del colesterol. Antes de empezar el estudio, se indicó a los pacientes que no debían cambiar su dieta o estilo de vida excepto por la adición del programa de suplementos alimenticios que se estaba probando. Los cambios debían reflejarse en los cuestionarios. El cumplimiento del programa de suplementos alimenticios se monitorizaba en los cuestionarios, mediante llamadas telefónicas y durante las visitas de control.

Composición y administración del programa de suplementos alimenticios

Los participantes tomaron las siguientes dosificaciones diarias de suplementos alimenticios durante un año:

Vitaminas:
vitamina C 2700 mg, vitamina E(d-alfatocoferol) 600 UI, vitamina A (en forma de betacaroteno) 7,500 UI, vitamina B-1 (tiamina) 30 mg, vitamina B-2 (riboflavina) 30 mg, vitamina B-3 (en forma de niacina y niacinamida) 195 mg, vitamina B-5 (pantotenato) 180 mg, vitamina B-6 (piridoxina) 45 mg, vitamina B-12 (cianocobalamina) 90 mcg, vitamina D (colecalciferol) 600 UI.

Minerales:
calcio 150 mg, magnesio 180 mg, potasio 90 mg, fosfato 60 mg, cinc 30 mg, manganeso 6 mg, cobre 1500 mcg, selenio 90 mcg, cromo 45 mcg, molibdeno 18 mcg.

Aminoácidos:
L-prolina 450 mg, L-lisina 450 mg, L-carnitina 150 mg, L-arginina 150 mg, L-cisteína 150 mg. Coenzimas y otros nutrientes: ácido fólico 390 mcg, biotina 300 mcg, inositol 150 mg, coenzima Q-10 30 mg, picnogenol 30 mg y citrobioflavonoides 450 mg. 

Monitorización de la arteriopatía coronaria

La cantidad de calcificación coronaria se midió de forma no invasiva con un escáner Imatron C-100 Ultrafast CT en modo de volumen de alta resolución, utilizando un tiempo de exposición de 100 milisegundos. Se utilizó el electrocardiograma para obtener cada imagen en el mismo punto de la diástole, correspondiente al 80% del intervalo RR. En cada escáner se obtuvieron 30 imágenes consecutivas a intervalos de 3 mm comenzando 1 cm por debajo de la carina y avanzando caudalmente para incluir toda la longitud de las arterias coronarias. Los escáneres realizados al principio del estudio y después de 6 y 12 meses de estudio incluyeron una segunda secuencia de escaneo de 30 imágenes a intervalos de 3 mm en todo el corazón. Las 30 imágenes del segundo escaneo se tomaron entre los intervalos de 3 mm del primer escaneo, produciendo como resultado un escaneo del corazón a intervalos de 1,5 mm. La exposición a la radiación total utilizando esta técnica fue de <1 rad por paciente (<0,01 Gy).

El umbral de escaneo se estableció en 130 unidades Hounsfield (Hu) para la identificación de lesiones calcificadas. El área mínima para diferenciar las lesiones calcificadas mediante el instrumento CT fue de 0,68 mm2. La cantidad de lesión, también conocida con el nombre de puntuación de escaneo arterial coronario (Coronary Artery Scanning - CAS) se calculó multiplicando el área lesionada por un factor de densidad derivado de la unidad Hounsfield máxima en este área.13 El factor de densidad se asignó de la siguiente forma: 1 para lesiones con una densidad máxima de 130-199 Hu, 2 para lesiones de 200-299 Hu, 3 para lesiones de 300-399 Hu y 4 para lesiones > 400 Hu. Las áreas de calcio totales y puntuaciones CAS de cada escaneo realizado con Ultrafast CT se determinaron sumando las áreas o puntuaciones de las lesiones individuales de las arterias coronarias izquierda principal, izquierda anterior descendiente, circunfleja y derecha.

Varios estudios han confirmado una correlación excelente de la extensión de la arteriopatía coronaria valorada por el escaneo Ultrafast CT en comparación con los métodos angiográfico e histomorfométrico.13-15 Considerando la precisión y la no invasividad del método, Ultrafast CT fue el sistema elegido para un estudio de intervención que incluyó los estadios tempranos asintomáticos de la arteriopatía coronaria.

Statistical Analysis

The growth rate of coronary calcifications was calculated as the quotient of the differences in the calcification areas or CAS scores between two scans divided by the months between these scans according to the formula (Area2-Area1):(Date2-Date1), or (CAS score2-CAS score1):(Date2-Date1) respectively. The data were analyzed using standard formulas for means, medians, and standard error of the means (SEM). Pearson's correlation coefficient was used to determine the association between continuous variables. One tailed Student t-test was used to analyze differences between mean values, with a significance defined at <0.5. Progression of calcification was predicted by linear extrapolation. The distribution of the growth rate of CAS scores was described by a smooth curve resulting from a third order polynominal fit (y=a + bx 3 , where a = 0.9352959, b = 8.8235 x 10 -5 ).

Results

The aim of this study was to determine the effect of a defined nutritional supplement program on the natural progression of coronary artery calcification particularly in its initial stages as measured by Ultrafast CT. We therefore evaluated the results of the entire study group (n=55) and of a subgroup of 21 patients with early coronary artery calcification, as defined by a CAS score of <100.

Table 1 separately lists the characteristics of the study population assessed by the questionnaire for all patients and for a subgroup with early coronary artery disease.


Table 1: Clinical data of study participants from patient protocol at study onset

This is the first intervention study using Imatron's Ultrafast CT technology. One of the first aims of this study was to determine the rate of natural progression of coronary calcium deposits in situ , without the intervention of the nutritional supplement program. Figure 1 shows the distribution of the monthly progression of calcifications in the coronary arteries of all 55 patients in relation to their CAS score at study entry. 


Figure 1. Distribution of monthly increase in CAS scores in relation to CAS
scores at study entry. The data represent all 55 patients individually. The calcification
rate distribution pattern can be described by the polynominal curve : y=a + bx3,
where a = 0.9352959, b = 8.8235x10-5.

We found that the higher the CAS score was initially, without intervention, the faster the coronary calcification progressed. Accordingly, the average monthly growth rate of coronary calcifications ranged from 1 CAS score per month in patients with early coronary heart disease to more than 15 CAS score per month in patients with advanced stages of coronary calcifications. The growth pattern of coronary calcifications can be described as a third order polynomial fit curve. The exponential shape of this curve signifies a first quantification of the aggressive nature of coronary atherosclerosis and emphasizes the importance of early intervention. 

The changes in the natural progression rate of coronary artery calcification before the nutritional supplement program (-NS) and after one year on this program (+NS) are shown in Figure 2. The results are presented separately for the calcified area and the CAS score.


Figure 2. Changes in the average monthly growth rate of calcified areas (2.a,b) and
CAS scores (2.c,d) in all study participants (n=55) and in a subgroup of patients with
initial stages of coronary calcifications (CAS score<100, n=21), before nutritional
supplement intervention (-NS) and after one year of intervention (+NS). Data are
mean +/- SEM, asterisk indicates significance at p < 0.05 (one tailed t-test).

As presented in Figure 2.a. the average monthly growth of calcified areas for all 55 patients decreased from 1.24 mm 2 /month (SEM +/- 0.3) before the nutritional supplement program (-NS) to 1.05 mm 2 /month (+/- 0.2) after one year on this program (+NS). For patients with early coronary artery disease (Figure 2b), the average monthly growth of the calcified area decreased from 0.49 mm 2 /month (+/- 0.16) before taking the nutritional supplements (-NS) to 0.28 mm 2 /month (+/- 0.09) after one year on this program (+NS). 

As shown in Figure 2.c the average monthly changes in the total CAS score (calcified area X density of calcium deposits) for all 55 patients had decreased after one year on the nutritional supplement program by 11%, from 4.8 CAS score/month (SEM +/-0.97) before the program (-NS) to 4.27 CAS score /month(+/- 0.87) (+NS). In patients with early coronary artery disease (Figure 2.d) the average monthly growth of the total CAS score decreased during the same time by as much as 65%, from 1.85 CAS score /month (+/-0.49) before the nutritional supplement program (-NS) to 0.65 CAS score /month (+/- 0.36) on this program (+NS). The slow-down of the progression of coronary calcification during this nutritional supplement intervention for CAS scores of patients with early coronary artery disease was statistically significant (p<0.05) (Figure 2.d). For the other three sets of data the decrease of coronary calcifications with the nutritional supplement program was evident; however, largely due to the wide range of calcification values at study entry reflecting the different stages of coronary artery disease, it did not reach statistical significance.

It is noteworthy that the decrease in the CAS scores during intervention with nutritional supplements were more pronounced than for the calcified areas. This indicates a decrease in the density of calcium in addition to a reduction in the area of coronary calcium deposits during nutritional supplement intervention. 

Ultrafast CT scans at the beginning of the study and after 12 months on the nutritional supplement program, were complemented by a control scan after 6 month, allowing for additional insight into the time required for the nutritional supplements to exert their therapeutic effect. This additional evaluation was particularly important for early forms of coronary artery disease, because any therapeutic approach that can halt progression of early coronary calcification would ultimately prevent myocardial infarctions. 

Figure 3 shows the average coronary calcification areas (Figure 3.a) and total CAS scores (Figure 3.b) for patients with early coronary artery disease measured during different scanning dates before and during the course of the study. The actual coronary calcification values for areas and total CAS scores during nutritional supplement intervention are compared to the predicted values obtained from linear extrapolation of the growth rate without intervention. The letters A to D mark the different time points at which Ultrafast CT scans were performed. AB represents the changes in coronary calcification before intervention with nutritional supplement for the areas (Figure 3.a) and CAS scores (Figure 3.b). Accordingly, BC represents calcification changes during the first six months on the nutritional supplement program and CD changes during the second six months on the program. The calculated progression rate for coronary calcifications without therapeutic intervention by the nutritional supplement program is marked by a dotted line (B through F). 


Figure 3. Actual progression of coronary calcification areas and CAS scores before
and during one year of nutritional supplement intervention in a subgroup of patients
with initial stages of coronary calcification (CAS <100), compared to calculated progression
without intervention (dotted line). Each data point represents the mean value +/- SEM.

As seen in Figure 3.a without the nutritional supplement program, the average area of coronary calcifications in patients with early coronary artery disease increased from 17.62 mm 2 (+/- 1.0) at time point A to 23.05 mm 2 (+/- 1.8) at time point B. Thus, the annual extension of calcified areas without intervention was assessed with 31 %. At this progression rate, the average calcified area would reach 26.3 mm 2 after six months (point E) and 29.8 mm 2 after twelve months (point F). The nutritional supplement intervention, resulted in an average calcified area of 25.2 mm 2 (+/-2.2) after six months and of 27.0 mm 2 (+/-1.7) after 12 months, reflecting a 10% decrease compared to the predicted value.

Analogous observations were made for the total CAS before and during the nutritional supplement program. Figure 3.b shows that the CAS score before the nutritional supplement program increased by 44% per year, from 45.8 (+/- 3.2) (point A) to 65.9 mm 2 (+/- 5.2) (point B). At this progression rate the total CAS score, without the nutritional supplement program, would reach an average of 77.9 after six months (point E) and of 91 (point F) after twelve months. In contrast to this trend the actual CAS score values measured with the nutritional supplement program were 75.8 (+/-6.2) after 6 months (point C) and 78.1 (+/-5.1) after 12 months (point D). Thus, the progression of coronary calcification as determined by the total CAS scores decreased significantly during the second six months of nutritional supplement intervention (CD). The total score after twelve months on the nutritional supplement program was only 3% higher than after six months (CD), as compared to the projected increase of 17% (EF), indicating that during the second six months on the nutritional supplement program the process of coronary calcification has practically stopped.

Figure 4 shows the actual Ultrafast CT scans of a 51 year old patient with early, asymptomatic, coronary artery disease. The patients' first Ultrafast CT scan was performed in 1993 as part of an annual routine check-up. The scan film revealed small calcifications in the left anterior descendent coronary artery as well as in the right coronary artery. The second CT scan was performed one year later at which time the initial calcium deposits had further increased. Figure 4.a shows two Ultrafast CT scan images taken before the nutritional supplement program.


Figure 4. Ultrafast CT scan images of a 50 year old patient with asymptomatic
coronary artery disease before the nutritional supplement program (top row) and
approximately one year later (bottom row). Calcium deposits in the left descending coronary
artery and in the right coronary artery are visible as white areas.

Subsequently, the patient started on the nutritional supplement program. About one year later the patient received a control scan. At this time point, coronary calcifications were not found (Figure 4b), indicating the natural reversal of coronary artery disease.

Discussion

This is the first study that provides quantifiable data from in situ measurements about the natural progression rate of coronary artery disease. Although atherosclerotic plaques have a complex histomorphological composition, calcium dispersion within these plaques has been shown to be an excellent marker for their advancement. (11,13) Our study determined that the calcified vascular areas expand at a rate between 5 mm 2 (early atherosclerotic lesions) and 40 mm 2 (advanced atherosclerotic lesions). Before the nutritional supplement program the average annual increase of total coronary calcification was 44% (Figure 1). Considering the exponential increase of coronary calcification, it is evident that the control of cardiovascular disease has to focus on early diagnosis and early intervention.

Today, the diagnostic assessment of individual cardiovascular risk is largely confined to the measurement of plasma cholesterol and other risk factors with little correlation to the extent of atherosclerotic plaques. More accurate methods, such as coronary angiography, are confined to advanced, symptomatic, stages of coronary artery disease. Ultrafast CT provides the diagnostic option to quantify coronary artery disease non-invasively in its early stages. (14,15)

The most important finding of this study is that coronary artery disease can be effectively prevented and treated by natural means. This nutritional supplement program was able to decrease the progression of coronary artery disease within the relatively short time of one year, irrespective of the stage of this disease. Most significantly, in patients with early coronary calcifications this nutritional supplement program was able to essentially stop its further progression. In individual cases with small calcified deposits, nutritional supplement intervention led to their complete disappearance (Figure 4). 

We postulate that the nutritional supplement program tested in this study initiates the reconstitution of the vascular wall. Restructuring of the vascular matrix is facilitated by several nutrients tested, such as ascorbate (vitamin C), pyridoxine (vitamin B-6), L-lysine, and L-proline, as well as the trace element copper. Ascorbate is essential for the synthesis and hydroxylation of collagen and other matrix components, (16-18) and can be directly and indirectly involved in a variety of regulatory mechanisms in the vascular wall from cell differentiation to distribution of growth factors. (19,20) Pyridoxine and copper are essential for the proper cross-linking of matrix components.8 L-lysine and L-proline are important substrates for the biosynthesis of matrix proteins; they also competitively inhibit the binding of lipoprotein(a) to the vascular matrix, facilitating the release of lipoprotein(a) and other lipoproteins from the vascular wall. (5,12,21) Ascorbate and -tocopherol have been shown to inhibit the proliferation of vascular smooth muscle cells. (22-24) Moreover, tocopherols, beta-carotene, ascorbate, selenium and other antioxidants scavenge free radicals and protect plasma constituents, as well as vascular tissue, from oxidative damage. (25,26) In addition, nicotinate, riboflavin, pantothenate, carnitine, coenzyme Q-10, as well as many minerals and trace elements, function as cellular cofactors in form of NADH, NADPH, FADH, Coenzyme A and other cellular energy carriers. 8 The results of this study confirm that maintaining the integrity and physiological function of the vascular wall is the key therapeutic target in controlling cardiovascular disease. This also corroborates early angiographic findings that supplemental vitamin C may halt the progression of atherosclerosis in femoral arteries. (27)

These conclusions are even more relevant since deficiencies of essential nutrients are common. (28,29) Moreover, many epidemiological and clinical studies have already documented the benefits of individual nutrients in the prevention of cardiovascular disease. (30-35) Compared to the high dosages of vitamins used in some of these studies the amounts of nutrients used in this study are moderate, indicating the synergistic effect of this program. 

In this context, it seems appropriate to critically review some of the approaches currently used in the primary and secondary prevention of cardiovascular disease, including the extensive use of cholesterol-lowering drugs. An intervention study including lovastatin was performed with a highly selected group of hyperlipidemic patients, representing only an extremely narrow fraction of a normal population. (36) More recently, the reduction of myocardial infarctions and other cardiac events in patients taking simvastatin, led to recommendations for its long-term use even by normolipidemic patients. (37) However, because of their potential side-effects, the recommended use of these drugs has now been restricted to patients at high short term risk for coronary heart disease. (38)

Similarly, certain natural approaches to prevention of cardiovascular disease deserve a critical review. A program of rigorous diet and exercise program claims to be able to reverse coronary heart disease. (39) However, the published study does not provide compelling evidence documenting the regression of coronary atherosclerosis. Thus, the improved myocardial perfusion shown in that study, was likely the result of the physical training program, leading to an increased ventricular ejection fraction and an increased coronary perfusion pressure.

Considering the urgent need for effective and safe public health measures towards the control of cardiovascular disease, the validity of this study is of particular importance. In light of this, the following study elements are noteworthy:

  1. The patients in this study served as their own controls before and during nutritional supplement intervention, thereby minimizing undesired co-variables such as age, gender, genetic predisposition, diet or medication.

  2. Ultrafast CT has been extensively validated to assess the degree of coronary atherosclerosis, and it allowed quantification of coronary atherosclerotic plaques in situ. 13-15 This diagnostic technique also minimizes errors as they occur in angiography studies in which vasospasms, formation or lysis of thrombi, and other events cannot be differentiated from progression or regression of atherosclerotic plaques. Moreover, Ultrafast CT provides valuable information about the morphological changes during progression and regression of atherosclerotic plaques, by quantifying not only the area of coronary calcifications but also their density. Furthermore, the automatic CT measurements of coronary calcifications eliminates human error in the evaluation of the data.

In summary, the results of this study imply that coronary heart disease is a preventable and essentially reversible condition. This study documents that coronary artery disease could be halted in its early stages by following this nutritional supplement program. These results were achieved within one year, suggesting that additional therapeutic benefits in patients with advanced coronary artery disease can be obtained by an extended use of this program. The continuation of this study is currently under way to document these effects. This nutritional supplement program signifies an effective and safe approach for the prevention and adjunct therapy of cardiovascular disease. This study should encourage public health policy makers and health care providers to redefine health strategies towards the control of cardiovascular disease.

Acknowledgements

We are grateful to Jeffrey Kamradt for his help in coordinating this study. Douglas Boyd Ph.D., Lew Meyer Ph.D. from Imatron/HeartScan., South San Francisco, for helping to plan the study and providing the HeartScan facility; Lauranne Cox, Susan Brody, and Tom Caruso for their collaboration in conducting the heart scans. Dr. Roger Barth and Bernard Murphy for their assistance in planning the study, as well as to Martha Best for her secretarial assistance. 

Note by the Authors

This publication was originally submitted to the Journal of the American Medical Association (JAMA) on August 5, 1996 and referred to Charles B. Clayman, MD Contributing Editor of JAMA, by Editor in Chief, George D. Lundberg, MD. 

In his letter dated August 23, 1996, Dr. Clayman rejected publication of this paper without further comments. Apparently the contents of this paper challenged the interests of the pharmaceutical industry and their gatekeepers in the administration of the American Medical association. While thousands of doctors in America and millions of patients were waiting for this life-saving information it was deliberately blocked and sabotaged by special interest groups inside the American Medical Association.

The background: This study delivered indisputable proof that heart attacks – the number one killer in America – are vitamin deficiency conditions that can be prevented naturally by an optimum intake of essential nutrients. The publication of this study threatens a multi-billion dollar market in cholesterol-lowering drugs and other unnecessary pharmaceuticals currently marketed for heart conditions. 

Following the provocative rejection of this paper by the American Medical Association Journal's office, we immediately submitted our manuscript to the Journal of Applied Nutrition whose reviewers understood the importance of this study for the health and life of every human being on earth as well as for future generations. They immediately accepted this study for publication.

Following this decision, Dr. Rath received a letter from the JAMA office asking for a resubmission of the study for reconsideration of its publication. Apparently, the American Medical Association had realized its grave mistake. But it was too late. The credit for publishing this important study will go forever to the Journal of Applied Nutrition. 

As for the American Medical Association, thousands of doctors in America will have to hold their elected officers responsible for their unethical actions which were taken for no other reason than to serve special interests from the pharmaceutical industry. If the doctors in America do not clean up their house, the American people must see their organization as a puppet of the Pharma-Cartel. If the doctors of America don't act now, the American Medical Association will loose all remaining credibility that it serves the health interests of the American people.

References:

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AHANAOA A. C.
Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado
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lunes, enero 28, 2008

Riesgo de derrame baja con vitamina C

Nueva York. Un estudio a largo plazo realizado en Inglaterra durante nueve años y medio sobre unas 20 mil personas de mediana edad y adultos mayores, arrojó como resultado que el nivel de vitamina C que tiene una persona en sangre predice los riesgos de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV).

Según los investigadores de la Universidad de Cambridge, quienes revelaron el hallazgo en el American Journal of Nutrition, las personas con las mayores concentraciones de vitamina C al comienzo del estudio tenían un 42% menos de riesgo de padecer un ACV durante una década, frente a quienes presentaban los menores niveles de la vitamina.

El efecto protector de la vitamina C contra los ACV se mantuvo después de considerar factores que podían afectar el riesgo, como la edad, sexo, tabaquismo, ingesta de alcohol, índice de masa corporal (IMC), presión sanguínea, hipercolesterolemia, actividad física, diabetes mellitus, antecedentes de ataques cardíacos y uso de suplementos.

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